Tras el éxito rotundo, le pese a quien le pese, de mi anterior blog "La mish - mash de un expatriado", el cual queda archivado para consulta de todos. Hoy empiezo un nuevo proyecto personal, añadiendo "papas fritas" a mi vida diaria.
"Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo". Cicerón

sábado, 29 de junio de 2013

Día 1 "frío - frío"

Canta Juan Luis Guerra al amor!!!. Siempre con el lastre de la incertidumbre que genera amar. Ese mismo con el que otros no pueden vivir y para algunos, entre los que me incluyo, es sin duda la mayor chispa de vida que existe en el comportamiento del ser humano.

Guerra 4.40, ese hombre de gorra, barba y orejas despegadas, poseedor de una suculenta y exquisita voz capaz de llenar estadios,  me hace despertarme de buen humor cada día. "Frío, frío" decía una de sus canciones, a la cual etiqueto como mi favorita, más aún con éste, para mi,  atípico verano a veinte grados donde cada noche tienes que abrigarte para pasear por la calle.

Retorno a Sofía. Por decirlo de algún modo, ya que impera en mí la sensación de apenas haberme marchado. Quedaron aquí los recuerdos, las anécdotas y muchas personas a las que aprecio. Disfruté durante diez días de lo más importante del mundo, la familia. Volví a revivir la sensación de experimentar el abrazo libre, la misma que se aleja casi definitivamente del pánico, y plasma su positivismo en mí de manera perenne. Abrí mis brazos delante del sol... y respiré... vi llorar a mi padre de alegría... me emocioné... y lloré en la más íntima soledad con una alegría casi indescriptible. Visité a mi abuelo, al que pudo sonreir acordándome de sus chascarrillos. Abracé a mi amigo Nacho, cogí sin miedo a Mark Junior, cené sin prisas en cá Migue y nadé sin mirar la hora... conduje con inercia, llegué a mi destino, revisé mi personalidad...fui y vine donde quise... y por todo ésto, insignificante para todos... me he permitido regresar.

La vida en Sofía se torna complicada ahora. Ya no existe el apoyo español de mis compis de piso. Y es por mí mimo como he decidido hacer las cosas. Me despierto con un "good morning" y me acuesto con un "good night" y hay días que ya no se que idioma tengo que hablar en cada momento. Ésta, se está convirtiendo en la única forma de dominar por completo el inglés. Hoy día no podemos ampararnos en que sabemos escribir y leer en inglés, señores!!!!... eso con "google translate", os aseguro, que lo puede hacer un mono.

En Bulgaría siguen las revueltas, las manifestaciones y el descontento social hacia el gobierno de la nación. El parlamento sigue acotado, no se puede acceder a la catedral A. Nevski y los manifestantes se agolpan desde bien temprano a las puertas para esperar la llegada de quienes consideran responsables de todo este caos. Bien es cierto que cada protesta que se está llevando a cabo (diarias desde hace medio mes), lo hacen con una ejemplar educación, sin violencia y de forma pacífica. Banderas en alto, jóvenes, adultos e incluso niños desfilan por una de las principales avenidas de la ciudad de Sofía hasta terminar con cánticos búlgaros y canciones populares.

La única mancha negra a estas manifestaciones la ponía ayer el líder del grupo ATAKA, Volen Siderov con su intento violento por ocupar la televisión nacional, que finalmente, y gracias a Dios, no se llevó a cabo. Acusa a los periodistas de "trabajar por encargo". Acusación muy lógica la de este señor cuando nadie le hace caso. (pobrecico). Tendríais que conocerlo...

Mientras tanto, los verdaderos ciudadanos, orgullosos de su pais y no de su gobierno, se organizan en las redes sociales y cercan el edifico de la Asamblea Nacional con pancartas pidiendo la dimisión del primer ministro, Plamen Oresharski,  Consiguiendo con ello bloquear el centro de Sofía.

Que poco puedo opinar de ésto cuando no es mi pais!!. Sin embargo, me remito a los comentarios y las historias que la gente me transmite. Dicen que el pueblo está cansado, que ha llegado la hora de luchar, de pedir el cambio. El famoso "Basta ya", o ese "libertad sin ira". Se les ve ilusionados, con ganas de hacerlo, sin hora ni prisas. Sólo atentos a su objetivo.

Igualmente me cuentan la cruz de la moneda. En 1997 tuvo lugar algo parecido que finalmente no llevó a nada. En definitiva, salir a la calle ahora, es encontrarte una revuelta, es oir gritos, escuchar aquello que piden. Gente con esperanza, que transmite esta misma a los demás. Acampados en los principales edificios públicos de la ciudad. Me falta escuchar de fondo la voz de Carlitos Alcantara, de la serie Cuéntame de TVE...y es que..."en aquellos días en que los ciudadanos búlgaros decidieron cambiar el régimen, la vida del pais se aglutimaba en torno al parlamento, la radio y la televisión, anhelando que la posibilidad de un cambio se hiciera realidad"... Por todos mis amigos búlgaros, que así sea.

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