Balanceamos 2013 de tal manera que casi sin darnos cuenta toca su punto final. Todos, sin quererlo, hacemos el resumen de lo bueno, de lo malo y de lo peor. Personalmente han sido 365 días de adaptación y de contrastes, pero de un crecimiento personal arrollador, que incluso ha llegado a sorprenderme a mi mismo. Cambios y más cambios que han ido construyendo lo que ahora es mi vida. No dejo atrás los recuerdos del pasado. Los mejores y los no tan buenos. Y entre ellos estás tú. Alguien a quien quiero dedicar estas líneas, porque sin duda, mereces mucho más de lo que en esos momentos yo pude ofrecerte.
Fueron días de escondite, de pesadilla, de esa nube negra que se posó en nuestra casa. Esa casa que habíamos formado con ilusión y que ambos ahora odiamos. Esa casa que empezó a tintarse de oscuro y donde la luz pareció habernos abandonado. Han pasado nueve meses, y aquí estoy. De nuevo ante la sinceridad de mi teclado. Vaciando mi mente e intentando darte las gracias una vez más. Unas gracias infinitas que valen mucho más que unas simples palabras.
Estos días de navidad echo de menos la zambomba de Jose María, "el marinerito", la Mersi y la Sharo pero siempre que os recuerdo esbozo una sonrisa que será imborrable de por vida. Haber hablado contigo estos días me ha hecho darme cuenta que nadie tuvo la culpa de lo que sucedió. Que ninguno de los dos fuimos culpables de no ver a tiempo la salida. Pero hoy, en este mismo momento, voy a intentar cerrar para siempre ese amargo capítulo de nuestras vidas. Y lo vamos a hacer con alegría, con ilusión, con entusiasmo y con cariño, porque sin duda, sólo dejando atrás el pasado, podemos ser felices en nuestro presente.
Me reitero en mi profundo perdón. Ese del que tantas veces te he hablado. El mismo que tantas veces cortaba mi lengua de amargura. Ese desgraciado aliento que a partir de este momento, tú y yo, vamos a dejar a un lado. Estoy profundamente feliz de verte feliz. Me enorgullece que sigas luchando por lo que te gusta. Que pelees cada día por ser más grande de lo que ya eres. Y estoy totalmente seguro que algún día harás de eso que admiras, un futuro para tí. ¿Cuanta gente puede decir eso? Sólamente aquellos, que tienen tu don. La constancia. GRACIASSSS!!!!!
Tras el éxito rotundo, le pese a quien le pese, de mi anterior blog "La mish - mash de un expatriado", el cual queda archivado para consulta de todos. Hoy empiezo un nuevo proyecto personal, añadiendo "papas fritas" a mi vida diaria.
"Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo". Cicerón
"Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo". Cicerón
lunes, 30 de diciembre de 2013
sábado, 28 de diciembre de 2013
Esas noches que no queremos olvidar...
«La noche que conocí a lord Vincent Sinclair, hijo del duque de
Pembroke, fue la misma noche que perdí el control. Jamás imaginé que yo,
Cassandra Montrose, sería capaz de comportarme de forma tan escandalosa
con un hombre al que apenas conocía. Pero en aquel fatídico momento, a
solas con él en su carruaje, no pude ocultar la pasión que sentí, aún
sabiendo que probablemente no volvería a verlo una vez me rindiera al
deseo... hasta que un vergonzoso secreto me llevó hasta su puerta...» Así empieza el libro de Juliene McLean, una noche en tus brazos.
No he llamado a la puerta del cariño, ni tan siquiera había preguntado por él. Había hecho costumbre vivir mi felicidad al otro lado de mi propio muro de Berlín. Logré rodearme únicamente de las cosas que consideraba importantes. Las más básicas para la subsistencia, evitando consigo los contras, pero dejando en el olvido los pros que conlleva "sentir". De un tiempo aquí, ese todo, tan concreto, parece cambiar. El muro no tiene la fuerza de antaño y ante tus ojos y tu sonrisa no es más que un tabique de papel mal apuntalado. En él, se ha hecho un hueco tan mágico que a la razón le es imposible obviar.
La reacción más lógica a todo ésto sería relegar cada piedra de esa pared a un rincón... y que todo, con el tiempo, volviera a la misma monotonía en que antes vivía. Pero a veces, hay ocasiones en las que el corazón dirige al ser humano, con mucho más timón que la cabeza... y es entonces... cuando te das cuenta, de que algo, merece la pena. Aunque Marie Curie dijo que "la vida no merece que uno se preocupe tanto", hay momentos en los que esa preocupación se ha convertido en parte de nuestra vida.
Hoy estoy aquí. Abstracto. Imaginando ideas. Proponiéndome a mí mismo actitudes y razones de peso... aún sabiendo y aceptando... que todo cuanto mi mente cree, no tendrá ningún valor ante mi corazón. Me quedo con los abrazos, los besos, y los sentimientos. Me aferro a perderme, a oír, a reir y sonreir... y es que ... "el mérito que acepta el silencio como la cosa más natural del mundo es el que merece el más alto aplauso." Me confieso enamorado... de algunos silencios. Feliz Navidad a tod@s. Sean buenos!!
No he llamado a la puerta del cariño, ni tan siquiera había preguntado por él. Había hecho costumbre vivir mi felicidad al otro lado de mi propio muro de Berlín. Logré rodearme únicamente de las cosas que consideraba importantes. Las más básicas para la subsistencia, evitando consigo los contras, pero dejando en el olvido los pros que conlleva "sentir". De un tiempo aquí, ese todo, tan concreto, parece cambiar. El muro no tiene la fuerza de antaño y ante tus ojos y tu sonrisa no es más que un tabique de papel mal apuntalado. En él, se ha hecho un hueco tan mágico que a la razón le es imposible obviar.
La reacción más lógica a todo ésto sería relegar cada piedra de esa pared a un rincón... y que todo, con el tiempo, volviera a la misma monotonía en que antes vivía. Pero a veces, hay ocasiones en las que el corazón dirige al ser humano, con mucho más timón que la cabeza... y es entonces... cuando te das cuenta, de que algo, merece la pena. Aunque Marie Curie dijo que "la vida no merece que uno se preocupe tanto", hay momentos en los que esa preocupación se ha convertido en parte de nuestra vida.
Hoy estoy aquí. Abstracto. Imaginando ideas. Proponiéndome a mí mismo actitudes y razones de peso... aún sabiendo y aceptando... que todo cuanto mi mente cree, no tendrá ningún valor ante mi corazón. Me quedo con los abrazos, los besos, y los sentimientos. Me aferro a perderme, a oír, a reir y sonreir... y es que ... "el mérito que acepta el silencio como la cosa más natural del mundo es el que merece el más alto aplauso." Me confieso enamorado... de algunos silencios. Feliz Navidad a tod@s. Sean buenos!!
sábado, 21 de diciembre de 2013
"cambiemos lágrimas por sonrisas. Y también gracias"
Hola amigos. Llevo despierto desde las 7, y es que no podía dormir más. No quiere decir eso que cuatro horas sean suficientes, sino que mi cuerpo cosquillea como el de un niño pequeño al saber que en unas horas voy a estar, Dios mediante, con las personas que más quiero del mundo. Mi familia.
Siempre que dejo Sofía, aunque sea por un corto periodo de tiempo, suelo hacer un balance. Uno que siempre acaba con saldo positivo, pero al que esta vez, debería añadirle un superlativo, para hacerlo positivísimoooo. Me siento a gusto conmigo mismo, creo haber encontrado la receta que te aleja de la euforia, la misma que te hace adaptarte como un camaleón a todo cuanto aparece en tu camino... exactamente, esa que te da la paz interior que tanto anhelamos.
Los últimos dos meses han sido de cambios. De trabajo, de compañeros, de gente a mi alrededor... pero una vez más, sin darme cuenta, se me llena la boca de buenas palabras. Me voy acostumbrando a mi nuevo desempeño en la empresa. Trabajo en el grupo español de IBM en Sofía. Damos soporte técnico a las maquinitas que escupen papel a máxima velocidad, y percibo, un ambiente de equipo y buen rollo que me hace sentir como si llevara mucho más tiempo del que realmente llevo. Y todo eso... "again"... cuando eres extranjero... sinceramente... es de agradecer. Chic@s, para junio una promesa... Hablaré búlgarski!!! (tengo mis dudas).
Llega la navidad. Esa época del año en las que las opiniones se dividen. Para unos es sólo comercial, para otros familiar, para unos otros es alcohol y cenas y para Melendi, que triste, sólo la inventó El Corte Inglés. Sea cual sea la opinión que tengamos de estos días, lo que si es cierto, que la mayoría, acabamos recordando el hueco, que durante este 2013 han dejado algunas de las personas que queríamos. Mi abuelo o Francisco, han sido para mi dos personas cercanas que se han marchado para no volver. Dos personas con dos bonachonas sonrisas, que estoy seguro, van a vivir una navidad diferente, sentados en ese balcón celestial, mirando únicamente a sus familias. Porque con eso, únicamente con eso, serán felices cada noche.
Mi amiga Paqui, esta mañana, soltaba alguna lágrima recordando a su padre. "La primera navidad sin él", me decía. ¿Y que nos queda entonces?... Nos queda espabilar a los que estamos vivos. Nos queda hacer que el recuerdo de las personas que no están siga intacto, siga latente... porque si algo habrían querido ellos, era ver que su paso por la tierra, tuvo el suficiente valor, para que los suyos, le sigan recordando a cada momento. Aparecerán las lágrimas Paqui, como parte de lo que somos... seres humanos, pero esas lágrimas, ese pequeño llanto, también está impregnado de recuerdos gratos, de grandes momentos, de hermosas palabras... y eso, sencillamente eso tan privado de cada uno... es con lo que debemos de vivir siempre. Groucho Marx dijo una inmensa frase "no hay nadie que no pueda decirse con una sonrisa". Estos días Paqui, y yo mismo... recordaremos sonriendo a los que más quisimos. Un enorme abrazo
Siempre que dejo Sofía, aunque sea por un corto periodo de tiempo, suelo hacer un balance. Uno que siempre acaba con saldo positivo, pero al que esta vez, debería añadirle un superlativo, para hacerlo positivísimoooo. Me siento a gusto conmigo mismo, creo haber encontrado la receta que te aleja de la euforia, la misma que te hace adaptarte como un camaleón a todo cuanto aparece en tu camino... exactamente, esa que te da la paz interior que tanto anhelamos.
Los últimos dos meses han sido de cambios. De trabajo, de compañeros, de gente a mi alrededor... pero una vez más, sin darme cuenta, se me llena la boca de buenas palabras. Me voy acostumbrando a mi nuevo desempeño en la empresa. Trabajo en el grupo español de IBM en Sofía. Damos soporte técnico a las maquinitas que escupen papel a máxima velocidad, y percibo, un ambiente de equipo y buen rollo que me hace sentir como si llevara mucho más tiempo del que realmente llevo. Y todo eso... "again"... cuando eres extranjero... sinceramente... es de agradecer. Chic@s, para junio una promesa... Hablaré búlgarski!!! (tengo mis dudas).
Llega la navidad. Esa época del año en las que las opiniones se dividen. Para unos es sólo comercial, para otros familiar, para unos otros es alcohol y cenas y para Melendi, que triste, sólo la inventó El Corte Inglés. Sea cual sea la opinión que tengamos de estos días, lo que si es cierto, que la mayoría, acabamos recordando el hueco, que durante este 2013 han dejado algunas de las personas que queríamos. Mi abuelo o Francisco, han sido para mi dos personas cercanas que se han marchado para no volver. Dos personas con dos bonachonas sonrisas, que estoy seguro, van a vivir una navidad diferente, sentados en ese balcón celestial, mirando únicamente a sus familias. Porque con eso, únicamente con eso, serán felices cada noche.
Mi amiga Paqui, esta mañana, soltaba alguna lágrima recordando a su padre. "La primera navidad sin él", me decía. ¿Y que nos queda entonces?... Nos queda espabilar a los que estamos vivos. Nos queda hacer que el recuerdo de las personas que no están siga intacto, siga latente... porque si algo habrían querido ellos, era ver que su paso por la tierra, tuvo el suficiente valor, para que los suyos, le sigan recordando a cada momento. Aparecerán las lágrimas Paqui, como parte de lo que somos... seres humanos, pero esas lágrimas, ese pequeño llanto, también está impregnado de recuerdos gratos, de grandes momentos, de hermosas palabras... y eso, sencillamente eso tan privado de cada uno... es con lo que debemos de vivir siempre. Groucho Marx dijo una inmensa frase "no hay nadie que no pueda decirse con una sonrisa". Estos días Paqui, y yo mismo... recordaremos sonriendo a los que más quisimos. Un enorme abrazo
miércoles, 18 de diciembre de 2013
"vacía la mente y llena el corazón" P. Coelho
Te despides, me escribes...te vuelves a ir. Apareces y te esfumas con la palabra fin en los labios. Y después... sólo después... te restauras a ti misma para preguntarme cómo estoy. Entras y sales de mi rincón, intentando evitar los besos que tú misma deseas. El poder del anhelo a lo prohibido. Tus mágicos principios y condiciones que se traspapelan por la ventana mientras sonríes. Esos rudimentos de artesana de un sueño que olvidas sin darte cuenta en la noche. Y es que... "no hay cosa de la que tengamos tanto miedo como del propio miedo." Montaigne, Michel
Adiós. Porque hoy vuelves al camino seguro. Y lo haces obligando a tu mente a que olvide. Te acurrucas en un ascensor esperando una palabra... y regresas a resguardo de lo "inacabable"; al caminar por los mismos senderos de siempre, a hacer
en todo momento lo de ayer. A no dar ningún paso sin pensarlo,
calcularlo y si hay riesgo de fracaso, no hacerlo. A cobijarte en las muchas
actitudes de extrema prudencia que te paralizan e impiden. Sin duda, retornas de ese terror a lo
desconocido; a lanzarte a abrir camino. A eso, que te entierra en lo
de siempre, pero que tan segura te hace sentir.
Si muchos
pioneros, héroes de la historia, no hubieran roto ese pánico, nuestro nuevo mundo, nunca sería como es ahora. Los aviones no surcarían los cielos; y aún nos moveríamos a caballo por las ciudades. Ni aún eso, porque
domar un potro y montarse en él ya supondría un riesgo. Existe en el ser humano un deseo profundo de realizarse... reprimirlo, es hacernos inhumanos.
Siempre soy de la opinión de que tenemos ante nosotros un sinfín de posibilidades no alcanzadas, pero reales, posibles,
alcanzables si nos decidimos por ello. Tenemos la fuerza de un coloso,
la grandeza del genio, pero las experimentamos mejor en el terreno
de lo inseguro; allí donde se tiene que ser creativo, fuerte, ingenioso
y astuto. Pero si vivimos en la rigidez de lo siempre hecho, acostumbrados a caminar sólo por lo planificado y experimentado, dispuesto
a hacer sólo lo de "ayer", entonces, quizás algún día, sentiremos la insatisfacción,
y por miedo a la derrota, al riesgo... caeremos en la decepción de no
ser lo que podríamos haber sido.
En vez
de andar buscando seguridades, las personas debemos buscar la seguridad interior que nos brinda
la confianza en nosotros mismos y en nuestra capacidad de solucionar cualquier
problema que se nos presente. Ser una roca de autoestima. La
seguridad que necesitamos es la de saber que podemos enfrentarnos con cualquier
cosa, aún sin seguridades externas. La de saber que estamos
hechos y creados con todo lo necesario para andar solos, luchar y enfrentarnos a la adversidad.
Por tanto, a ti, que hoy me lees... esquiva tu miedo a lo que no conoces aún, ni al posible fracaso que venga al lanzarse. El fracaso es escuela para el éxito; es escalón
para el triunfo. En el terreno de lo inseguro despertarán cualidades, que ni siquiera tú, conoces de ti misma.
P. Coelho dijo algo así como que escribía para vaciar la mente y llenar el corazón. Sabio el brasileño. Yo prefiero no perder nada de ninguno de ambos, sólo guardo, acojo, y me enriquezco, pero no puedo permitirme el lujo de compartirlo, y es que algunos corazones fríos, cuando quieren dejar de serlo... tampoco encuentran el camino.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
artesano del propio sueño
Te escribo de nuevo sin nombrarte, te miro sin hablar, te espero, aún sabiendo tu no existir. A pesar de ello, esta noche, para ti, te hablaré de la imaginación. De esa
loca de la casa de la que hablaba Santa Teresa, de la misma, que en tantas ocasiones elegimos, más
o menos conscientemente, como consejera de nuestros sentimientos más secretos.
Esta loca que nos distrae con su alboroto y nos disipa con su algarabía; que nos comunica sus variados temores y nos turba con sus aprensiones, que nos susurra al oído sospechas infundadas, que nos tiraniza con sus ambiciones y nos muerde con su envidia; esta loca que nos hace salir de la realidad con fantásticos ensueños, llenos de euforia o de pesimismo, y que nos instila suavemente el veneno de la sensualidad y del amor propio: esta loca –lo sabemos por experiencia– es, a veces, la gran enemiga del mundo.
¿Quién no siente la necesidad sentir?, ¿Quién no quiere para él el suplicio del deseo?, ¿Quién reusa el beso? ¿Quién se niega a abrazar?, o simplemente...envidia soñar sin dormir. ¿Quién no ha vivido acompañado de fantasmas creados por su propia mente?. Fantasmas que la fantasía reviste de colores vivaces, atribuyéndoles manos anchísimas y temerosas, y piernas ágiles y veloces. Los mismos, que ahora, te persiguen.
La mayoría de las ocasiones basamos nuestra vida en conseguir la armonía. "Mente sana, cuerpo sano" que decían los griegos, ese equilibrio añorado, ese semblante sin fisuras... Y nos esforzamos en ello hasta tal punto, que apenas difuminamos la realidad.
¿Está todo predestinado... o tenemos la oportunidad? ... Esa es la pregunta que hacías. Nunca la irrefutable respuesta de nadie, pero yo, personalmente, elijo ser el artesano de mi propia vida... porque, únicamente, con el hecho de hacerla cada día, tendré el aliciente suficiente para no aburrirme nunca. ¿Tú?... no sé que decirte... tu responsabilidad y tu creencia en lo predestinado, a veces, muestran ante tí el más oscuro miedo al cambio, al conocimiento... De esta manera, garantizas tu felicidad... a la vez que la hipotecas a una pregunta permanente... ¿qué pudo haber sido?... y no fue...
Esta loca que nos distrae con su alboroto y nos disipa con su algarabía; que nos comunica sus variados temores y nos turba con sus aprensiones, que nos susurra al oído sospechas infundadas, que nos tiraniza con sus ambiciones y nos muerde con su envidia; esta loca que nos hace salir de la realidad con fantásticos ensueños, llenos de euforia o de pesimismo, y que nos instila suavemente el veneno de la sensualidad y del amor propio: esta loca –lo sabemos por experiencia– es, a veces, la gran enemiga del mundo.
¿Quién no siente la necesidad sentir?, ¿Quién no quiere para él el suplicio del deseo?, ¿Quién reusa el beso? ¿Quién se niega a abrazar?, o simplemente...envidia soñar sin dormir. ¿Quién no ha vivido acompañado de fantasmas creados por su propia mente?. Fantasmas que la fantasía reviste de colores vivaces, atribuyéndoles manos anchísimas y temerosas, y piernas ágiles y veloces. Los mismos, que ahora, te persiguen.
La mayoría de las ocasiones basamos nuestra vida en conseguir la armonía. "Mente sana, cuerpo sano" que decían los griegos, ese equilibrio añorado, ese semblante sin fisuras... Y nos esforzamos en ello hasta tal punto, que apenas difuminamos la realidad.
¿Está todo predestinado... o tenemos la oportunidad? ... Esa es la pregunta que hacías. Nunca la irrefutable respuesta de nadie, pero yo, personalmente, elijo ser el artesano de mi propia vida... porque, únicamente, con el hecho de hacerla cada día, tendré el aliciente suficiente para no aburrirme nunca. ¿Tú?... no sé que decirte... tu responsabilidad y tu creencia en lo predestinado, a veces, muestran ante tí el más oscuro miedo al cambio, al conocimiento... De esta manera, garantizas tu felicidad... a la vez que la hipotecas a una pregunta permanente... ¿qué pudo haber sido?... y no fue...
Besa el aura que gime blandamente
las leves ondas que jugando riza;
el sol besa a la nube en occidente
y de púrpura y oro la matiza;
la llama en derredor del tronco ardiente
por besar a otra llama se desliza;
y hasta el sauce, inclinándose a su peso,
al río que le besa, vuelve un beso.
las leves ondas que jugando riza;
el sol besa a la nube en occidente
y de púrpura y oro la matiza;
la llama en derredor del tronco ardiente
por besar a otra llama se desliza;
y hasta el sauce, inclinándose a su peso,
al río que le besa, vuelve un beso.
Gustavo A. Bécquer
domingo, 1 de diciembre de 2013
Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.
Hola de nuevo a tod@s. Fin de semana de parón, de muchos pensamientos y escasas alegrías, pero 48 horas llenas de esperanza para todos que han hecho que sigamos confiando en los milagros. Ni ortodoxo, ni católico, ni budista... sólo debemos quedarnos con la suerte de que algo existe encima de nosotros. Un Dios negro, blanco o amarillo, pero alguien a quien acudimos en los peores momentos de nuestro camino. Nos reconforta, nos abriga y nos cobija, y hace que cada minuto de esas situaciones adversas, sea un minuto más de vida.
Como siempre, las cosas que ocurren en la familia de uno, se viven de una manera especial cuando se está lejos. Sabes que todo transcurrirá como deba ser, pero te gustaría enormemente mostrar tu apoyo de una manera más cercana. Tengo la suerte, una vez más, de certificar que he encontrado gente maravillosa aquí. Gente que hacen propios tus problemas y tus momentos de tristeza. Gente que ha hecho propia a la nueva miembro de mi familia y gente que este fin de semana se han preocupado en hacerme llegar, a mi y a todos, detalles muy hermosos. Sus figuras religiosas, su abrazo, su palmada en la espalda, una llamada al móvil o simplemente un esbozo de sonrisa que te llega muy dentro. Personalmente, sentir ese calor en un lugar extraño me llena de amor y de ganas de luchar, y hace que para nada tenga el lujo de poder sentirme solo. Estoy cien por cien seguro, que esas mismas ganas han llegado hasta Córdoba.
Dejando los temas más delicados a un lado por unos momentos, hoy quería felicitar al "pisha" por el día de su santo, y es que, si hablamos de grandes personas, él es una de ellas. Os he hablado muchas veces de ese chiquitín rapado y graciosillo gaditano, pero es que todas las palabras que utilice para describirle acabarán quedándose cortas. Desde aquí desde nuestra Sofía, como él y yo la llamábamos, le deseo un feliz día del nombre, y me consta que lo pasará al lado de su mami, la Milagros, a la que tanto admira. Un abrazo pishita.
Sobre mí poco que contar. Feliz en mi nuevo trabajo, esforzándome todo lo que puedo y preguntando todas las dudas, que son muchas ahora mismo. Me despido, quedándome con la frase de M. Luther King "si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano". Gracias a todos de nuevo
Como siempre, las cosas que ocurren en la familia de uno, se viven de una manera especial cuando se está lejos. Sabes que todo transcurrirá como deba ser, pero te gustaría enormemente mostrar tu apoyo de una manera más cercana. Tengo la suerte, una vez más, de certificar que he encontrado gente maravillosa aquí. Gente que hacen propios tus problemas y tus momentos de tristeza. Gente que ha hecho propia a la nueva miembro de mi familia y gente que este fin de semana se han preocupado en hacerme llegar, a mi y a todos, detalles muy hermosos. Sus figuras religiosas, su abrazo, su palmada en la espalda, una llamada al móvil o simplemente un esbozo de sonrisa que te llega muy dentro. Personalmente, sentir ese calor en un lugar extraño me llena de amor y de ganas de luchar, y hace que para nada tenga el lujo de poder sentirme solo. Estoy cien por cien seguro, que esas mismas ganas han llegado hasta Córdoba.
Dejando los temas más delicados a un lado por unos momentos, hoy quería felicitar al "pisha" por el día de su santo, y es que, si hablamos de grandes personas, él es una de ellas. Os he hablado muchas veces de ese chiquitín rapado y graciosillo gaditano, pero es que todas las palabras que utilice para describirle acabarán quedándose cortas. Desde aquí desde nuestra Sofía, como él y yo la llamábamos, le deseo un feliz día del nombre, y me consta que lo pasará al lado de su mami, la Milagros, a la que tanto admira. Un abrazo pishita.
Sobre mí poco que contar. Feliz en mi nuevo trabajo, esforzándome todo lo que puedo y preguntando todas las dudas, que son muchas ahora mismo. Me despido, quedándome con la frase de M. Luther King "si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano". Gracias a todos de nuevo
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