Hablando de dar las gracias, muy personalmente hoy, debo de dárselas a Antonio Gómez Pérez, un paisano que ha tenido el enorme gesto de compartir sus vivencias en Chad como misionero, y no solamente conmigo, sino con todos vosotros. La charla con él, de todo corazón, ha sido un devorar continuo, letra a letra, palabra a palabra, que no dejará indiferente a nadie. Una experiencia grande, llena de luz, y a la vez que ardua, compleja y laboriesa, ... pero portadora de la recompensa personal más inolvidable. Nada fácil es hacer de tu vida un acto de servicio a nuestros semejantes cuidando de llevar el consuelo a sus almas y el alimento a sus cuerpos. Sin más... os dejo que podáis leerla.
ANTONIO CASTRO: Primeramente Antonio, me gustaría agradecerte que me hayas
facilitado tanto como lo has hecho, la posibilidad de compartir en
mi blog tus vivencias en Chad... a todo ésto... sitúanos Chad, por favor...
ANTONIO GOMEZ: Es un lugar en el Sahara, sin salida al mar. Un país de
la zona Saheliana con grandes zonas de sabana al sur y el mismo Sahara al norte, por lo general mantiene un clima seco donde el agua aparece apenas dos meses, permitiendo a la gente
cultivar sus tierras. Las mismas que son fuente de todo su ser: su alimento, su existencia y su economía.
Tiene un total de 147 lenguas, según los asentamientos de las
diferentes etnias que existen y que dan nombre a sus lenguas. Entre
asentamientos en este país también existe la figura de nómadas que viajan de un lado a otro dependiendo de la época del año. La
verdad que para el que no haya estado allí es difícil de
comprender tanta mezcla lingüística. El Árabe Chadiano y el francés son las lenguas
vehiculares.
A.C. :¿Y la infraestructura?
A.G.: Imagínate Antonio, un país sin agua potable, sin luz, ni saneamientos, con una sanidad
muy pobre, una educación repleta de carencias y unas
infraestructuras precarias para la visión europea. Un lugar
donde la alimentación es difícil de satisfaccer, y la muerte de niños y mayores esta a la orden del día.
A.C. : ... Y culturalmente??
A.G.: Diferente. Ni puede y ni debe ser
comparada, porque es la cultura de otro lugar... de otra realidad.
A.C. ¿Y la religión?
A.G.: La realidad interreligiosa, está al orden del día, pues son varias las religiones que tienen que convivir en este país: un 52% de la población es musulmana, un 38% son de religiones tradicionales africanas y un 10% son cristianos (católicos y protestantes).
Hay zonas donde estos porcentajes se ven alterados un poco, donde el
numero de cristianos puede subir o como el caso del lugar donde he estado, bajar.
A.C.: Sigo curioseando... ¿Y las casas, las viviendas...?
A.G.: Por lo general la gente vive en viviendas creadas por ellos,
con los materiales que les da la tierra, sus casas llamadas
“concesiones” ocupan un amplio terreno, son
unas especie de casitas redondas según la tradición o cuadradas
(nota de modernidad) que cercan un gran patio interior donde hacen
gran parte de sus vidas. Las familias las componen gran número de
personas, pueden rondar desde los 15 a 90 personas por familia.
A.C.: La primera impresión supongo que sería de cambio radical ¿no?, la extraña sensación de haber cambiado de mundo. ¿Cómo reciben los habitantes de Chad a un misionero tan joven como tú?... ¿Y tu regreso aquí?... ese cambio ¿no?
A.G.: Lo
primero que debo señalar es que yo no soy un religioso, soy un laico
y para mi la misión empezó hace ya más de tres años, sobre
todo durante los veranos.
La
impresión es curiosa, al menos la de este año, ¿has llegado a tu
casa alguna vez cansando y notas esa sensación de “ya estoy en
casa? Algo así, no exactamente lo mismo, pero sí esa sensación de
llegar a un sitio que para ti también es tuyo ya.
Es verdad
que si hablamos de la primera impresión, de la primera vez que entré
a Chad, se parece mucho a lo que has dicho al lanzar la pregunta, un
mundo nuevo donde no hay ojos suficientes para observar tantas cosas,
donde sientes que todo cambia y cambia tanto que te cambia hasta a ti
mismo para el resto de tu vida.
Cuando
llego... un cúmulo de sentimientos brotan: ¡ya voy a verlos! ¡Un año
trabajando para esto! ¿Cómo estarán? ¿Me esperan o se acuerdan de
mí? ¡Yo me acuerdo de ellos todos los días!...
Por
supuesto me esperan, y me quieren, y es una alegría para todos el
hecho de que yo llegue. Esto es algo que a mí me hace pequeño y me
deja sin palabras cada vez que lo vivo.
A.C. Cuéntanos tu labor allí, por favor...
A.G.: La labor más importante que he hecho allí es la más simple y la
que puede estar en manos de todos, compartir mi vida con la suya, ¡ya
está, en eso consiste! querer al otro y dejarse
querer.
Dar tu tiempo para el otro, sin poner barreras ni obstáculos,
abandonarse uno a si mismo sin temor, para descubrir a los demás.
Cosas que he hecho... pues muchas, bastantes este año, dando clases
a los jóvenes, trabajando por la mejora/construcción/instalación
de algunos sitios, también participando en un campo de jóvenes que
reúne jóvenes de todas las etnias durante una semana donde se
trabaja se convive y se realizan formaciones. Visitando sus casas,
compartiendo su comida sus costumbres sus bailes...
Ya lo he dicho al principio, compartir con la gente lo mejor que
uno puede tener “la vida”.
A.C.: Te voy a preguntar, aunque ya me dijiste que estabas preparado para la siguiente... ¿Volverías?, o mejor dicho... ¿volverás?
A.G.: Esta pregunta se responde rápido, SI por supuesto, en cuanto se
pueda, ya hay proyectos y pensamientos de varias cosas para volver.
A.C.: ... en el mundo de hoy parece que Dios ha desaparecido, o
al menos, parece menos tangible que antes... ¿Está Dios en Chad?
A.G.: Estoy convencido de que Dios está en todos los sitios, y es un
regalo descubrir eso. Para mi Dios está en cada uno de nosotros,
está en las personas. Otra cosa es que no se quiera ver y que sea
más cómodo vivir a nuestra comodidad, a nuestro egoísmo y
quejándonos por todo.
No es que no esté, es que no nos conviene muchas veces, para
convivir y tirar para adelante sin pensar en nadie dentro de nuestro
egoísmo. Por supuesto que está en Chad, y muy presente, y entiendo cada vez
más que esta gente es más de Dios que cualquiera de nosotros.
A.G.: Que poco me gusta la política. ¿A un político nada más?¿Crees
que me escuchará?
Un político se me queda lejos y además no creo que me escuche, no
creo que esto lo lea un político, y si lo lee estupendo, pero no
deja de ser una persona como tú y yo, cualquier cosa que pueda
decir a un político es aplicable a todos, vamos a empezar por
nosotros mismos.
Soy más práctico, prefiero decir algo para todos, a alguien seguro
que le llega, lo digo para todo el mundo, los políticos están
dentro del mundo, así que algo así le diría a un político... y a
cualquiera.
Yo no puedo decir nada ¿quién soy yo para decir nada? ¿A caso no
necesito yo los consejos de los demás?
Yo solo repito una frase que ya lo dijo otra persona hace tiempo:
“Trata a los demás como quieres que te traten a ti.” Que
no vivamos pensando que somos únicos a vivir en el planeta Tierra y
que nunca nos olvidemos que lo que hagamos afecta siempre a los
demás, ojalá y todo lo que hagamos afecte a todos en el sentido del
bien y bienestar de todos y no sólo de unos cuantos o los de mi
“tribu
Vamos a empezar por nosotros mismos, no queramos cambiar al otro si
no hemos empezado por nosotros mismos, una persona no puede cambiar
el mundo pero si a sí mismo, y el cambiarse a uno mismo cambias a tu
entorno sin darte cuenta.
Basta de quejarnos, poner escusas, tirar la piedra y esconder la mano
esto es un trabajo lento y de todos, con un final fuera de nuestro
alcance pero que no debemos dejar de perseguir.
Vamos a empezar desde lo pequeñito para que pueda llegar a
convertirse en algo grande.
A.C.: Hoy, en el periódico de Bulgaria leía que el gobierno
búlgaro entregará 5 millones de euros para la nueva sede de la
OTAN... Aquí hay mucha gente que pasa hambre, al igual que en el
resto del mundo. Este gesto no aparece en la Biblia, porque creo que
Dios nunca pensó que llegáramos a ser tan estúpidos quizás, pero
para mí es pecado... ¿qué piensas?.
A.G.: Hay cosas que nunca entenderé en la vida, y esta es alguna de ellas.
Es un pecado, no es justo. Estas cosas me duelen. Tú lo has dicho,
no entiendo cómo podemos llegar a actuar de esta forma tan
incoherente y estúpida.
A.C.: ...volviendo a tu misión... ¿que característica de la cultura te impactaron más?
A.G.: La cultura es totalmente diferente. Todo cambia, y eso me encanta. Las cosas no son como nosotros creemos que son, las cosas pueden ser
de mil formas.
No niego que la primera vez me costase trabajo el cambio, pero es
bonito chocarse y encontrarte con otra cultura sin protecciones
ningunas y empezar a aprender cosas nuevas.
Me quedo con esas danzas y esos ritmos que expresan tanto, tanto en
momentos de fiesta como en los más difíciles.
Me quedo con esos diálogos con mis amigos y esas conversaciones de
tantas y tantas cosas.
Me impacta ver como nosotros desde aquí, modificamos y obligamos a
que cosas que para nosotros son muy tristes tengan que formar parte
de su cultura.
A.C.: Antonio, y ... ¿el papel de la mujer en Chad??
A.G.: Difícil, muy difícil, hay que reconocerlo, se van dando pasitos
pero todavía queda mucho y mucho se queda corto.
Como lo he vivido, podría escribir cada una de las injusticias que
he visto, y así dar con el gusto de los lectores, que es seguramente
lo que están esperando, pero no, yo no voy a hablaros de eso, yo no
quiero juzgar y aprovecharme de estos temas para entrar en el corazón
de los de aquí, ya somos grandecitos para no tener que ir hablando
de algo que ya sabemos, cualquier cosa que pueda decir ya se sabe. No
busquéis que yo os cuente eso que ya sabéis, y vamos a invertir ese
tiempo en pensar qué hacer ante ésto.
A.C.: Buena respuesta.
A.G.: Es la verdad, la mujer ejerce un papel muy muy difícil, pero que hay que enmarcarlo dentro de su contexto. Una cultura que sufre y lo pasa mal, muchas veces
sin darnos cuenta, por culpa de la nuestra. Es la pescadilla que se muerde la cola.
El papel de la mujer es difícil y duro, el papel de los niños, es difícil y duro, el papel de los ancianos es difícil y duro... y el papel de los hombres es difícil y duro.
No vengamos preocupándonos por el papel de la mujer, cuando
verdaderamente demostramos que no nos importa, lo digo para todos y
para mí mismo cada día, vamos a hacer un poquito coherentes.
Dificultades para cada uno de ellos, diferentes cada una eso sí, hay
que tenerlo en cuenta, pero por supuesto volviendo al tema, si
quieres que te hable del papel de la mujer, tiene que mejorar, yo que
creo en la igualdad, he visto como la mujer sufre mucho de esto y
queda por trabajar mucho en este sentido, tiene que mejorar.
A.C. .... háblame de tu despedida de Chad.
A.G.: Dura pero bonita, como todo el tiempo que estado allí. En palabras se me va a quedar corto pero bueno vamos a intentarlo. Acabada la misa del domingo, (misa de 3 a 4 horas, muy diferentes a
lo que tenemos aquí y mucho más coherente y sencilla) sin esperarlo
y de sorpresa mis amigos suben para darme las gracias por todo,
decían, por todo lo que yo he hecho por ellos (esto es algo que me
puede porque es todo lo contrario) seguido de unas palabras muy
emotivas para mí y que no sabía si quería escucharlas porque
significaba que volvía a España.
No fue bastante para ellos eso solo, que me hicieron un traje típico
de allí, pagada la tela con la colaboración de todos y hecho con
sus propias manos. Me lo hicieron poner delante de todos allí y a
continuación empezaron a cantarme en Massa, la lengua de
aquella zona. Total como estaban todos cantándome ya conocía como
poder bailar esa danza porque ellos mismo me la habían enseñado, me
puse a bailar (no sé qué significado pueda tener esto aquí, pero
allí la danza es otra forma de hablar, de rezar de comunicarte y de
expresar), y entonces es cuando todo el mundo se puso tan contento
que empezaban a gritar sus tradicionales “yuyus” que indican
alegría.
Terminado la danza, el canto y todo esto, era mi turno y delante de
unas 1000 personas más o menos me tocaba hablar a mí, no estaba
nervioso, sí emocionado porque estaba delante de gente que yo
conocía, estaba delante de mi gente como le iba diciendo mientras
hablaba.
No pude decir adiós, es más recuerdo que les dije que no quería
decir adiós, le comente que mi corazón estaba partido, que volvía
a España y volvería a ver a mi gente, pero aquí en Chad también
estaba mi gente, ellos son también mi familia y está claro que
volveré a estar con ellos, les hablé y les hablé y les agradecí
de mil formas...
Pasado esto mis amigos me tenían preparado una comida en mi honor la
cual la compartimos de una forma especial.
Saludos abrazos, diálogos que te sacaban las lágrimas...
Todos querían que llegase por sus casas, de hecho intente hacerlo
aunque solo me dio tiempo a pasar por 6 de ellas, aquel día comí 5
veces, todos me ofrecían lo mejor de su casas, y compartí todo
momento con ellos
Llegué por la noche para dormir y recibo la noticia sobre la muerte
de un amigo mío, un amigo muy cercano que tenía 16 años con el que
había estado trabajando durante tiempo, con el que había estado
riendo el jueves mismo comentando la enfermedades que habíamos
pasado durante los mismo días, 8 días estuvo malo él 8 yo.
Mí despedida del Chad... al día siguiente me levante para acabar el
trabajo, después de comer con el trabajo acabado salimos para la
capital.
Sentimientos...miles, cosas vividas aún más...
10... Permíteme para despedirnos unas preguntas rápidas, tipo diván...
- ... el amor en el Chad?? Ellos han compartido lo que tenían conmigo, su vida, su comida, su ser, en fin no pensando en el mañana sino únicamente en el presente y sin prejuicios, eso es amistad y cariño.
- ... un coche o una bicicleta? ¿Dónde vamos?
- ... blanco o negro?? de lunares
- ... borrego o guerrero?. Si quieres que el mundo cambie empieza por ti. Guerrero por supuesto, no me conformo con cualquier cosa.
A.C.: De nuevo gracias Antonio y mucha suerte.























