Tras el éxito rotundo, le pese a quien le pese, de mi anterior blog "La mish - mash de un expatriado", el cual queda archivado para consulta de todos. Hoy empiezo un nuevo proyecto personal, añadiendo "papas fritas" a mi vida diaria.
"Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo". Cicerón
"Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo". Cicerón
domingo, 26 de enero de 2014
miércoles, 22 de enero de 2014
"pero no lo busquéis"
Arrellanarse a comer frente de la catedral A. Neski una mañana soleada de domingo, hace que la nomenclatura de tu mente, termine por escribirse sola. Esa sensación tuve yo el pasado fin de semana. Aunque por falta de tiempo, como casi siempre, llega tarde. Os cuento. Acabé mi clase de inglés a mediodía, y cámara en mano, mi fiel amiga, me fui a la captura de lo que más adoro del mundo, la gente de la calle. Peculiar, bohemia, y con un pasado equiparable a todo el oro del mundo. Mercadean antigüedades y misticismo, y comparten con los demás ese saber que la vida les ha ido enseñando. En una palabra... magnífico.
Me senté allí durante una hora. Sólamente a observar. A sentir el sol reflejándose en la majestuosa cúpula dorada que se erige en el centro de la capital búlgara. Sin más palabras que las de mi propio pensamiento. Ahí mismo, sin una patria, sin un lugar donde retroceder, y sin ganas de hacerlo. Con la misma intención de seguir avanzando. Habría distribuido esos momentos únicamente con la persona con la que he compartido estos últimos tres meses, porque sería la única, que de verdad, habría podido entenderme.
Puede parecer estúpido, vagabundo, gitano, o simplemente loco. Detenerse en un lugar y saborear, sólamente, el instante. Ese segundo de vida con el que universo te recompensa. Que maravilla!!!
Centrémosnos. Y es que la semana ha empezado como un ciclón. Llamadas, email, amigos, y fútbol. Sin tiempo para leer ni las noticias.
En el trabajo mantenemos los RCA's e intentamos que los pedidos lleguen a tiempo. Los clientes se quejan y quejan, pero bueno, este verbo está llegando a ser deporte nacional en Espana en los últimos tiempos. Pongamos filosofía al asunto. En resumen, personalmente, sigo sintiéndome cómodo. A gusto conmigo mismo. No me quejo. Y capaz.
Capaz. Menuda palabreja. Cinco letras que pueden cambiar tu vida en un instante. Cinco letras aptas para definir los tres minutos de tu vida, y que en ocasiones, hacen que el tiempo transcurra más lento de lo que debiera. El antagonismo a la duda. El émulo de la inseguridad. El deseo del que sueña, y el estímulo del que ya ha despertado.... y me planteo... ¿Hasta donde somos "capaz"?... Y mi respuesta, tan indefinida como nula me bloquea... y sólo me queda la esperanza, de que la capacidad del ser humano, pueda ser infinita. Mi abuela siempre me decía que de los cobardes, nunca se había escrito nada.
Me despido, contextualizando con vosotros una frase de quien naciera un día como hoy en 1788, el poeta Lord Byron "El amor encontrará su camino, incluso a través de lugares donde ni los lobos se atreverían a entrar". Pero no lo busquéis... buenas noches
jueves, 16 de enero de 2014
"de corazón a corazón"
¿Por qué estamos tristes?... ¿Por qué a veces necesitamos tanto ciertas cosas que no tenemos?... o simplemente ¿Por qué nos aferramos a la idea de cambiar el devenir de la vida?. Me inspiro en aquella frase de Ghandi "si quieres cambiar el mundo, cámbiate a tí mismo". Cambiemos lo que nos rodea, o hagamos que lo que nos sitia, sea lo que ciertamente deseamos. Fácil en teoría, pero existen ocasiones, en las que hacer posible todo ésto, es tan complicado como la propia vida en sí. Y es entonces, cuando amamos lo que no podemos alcanzar.
Esta semana está siendo intensa. Llena de dudas provocadas y de los efectos secundarios de un cariño en el que no debí detenerme nunca. Pero no voy a arrepentirme, ni a dar marcha atrás a algo que me hacía feliz. No voy, ni por un momento, a plantearme el ¿por qué?... ya que mi propia respuesta, no me saciaría.
Lo que sí es muy cierto es que hacía meses que no sentía un abrazo. Una caricia. Un guiño, un gesto, una palabra. El muro se había cerrado de nuevo, y únicamente dejaba asomar una diminuta ráfaga de luz de todo lo que había en su interior. Un interior tan lleno, que hoy necesita rebosar. Un interior tan pleno, que necesita volver a empezar, para así, poder seguir esperando. Vuelven las meigas y las brujas de antaño, volver a brindar con extraños, y esconder, una vez más, el corazón que late, para que sea el frío, quien se encargue de llevar mi día a día.
Hoy me volqué afuera de mí mismo. Mucho tiempo después. El pasado, el presente y mi saludo al futuro. Paseé con el único objetivo de ver que ocurría... y ocurrió.
Una vez más... "no son los años de la vida... sino la vida de los años". Gracias por todo este tiempo. De corazón
Esta semana está siendo intensa. Llena de dudas provocadas y de los efectos secundarios de un cariño en el que no debí detenerme nunca. Pero no voy a arrepentirme, ni a dar marcha atrás a algo que me hacía feliz. No voy, ni por un momento, a plantearme el ¿por qué?... ya que mi propia respuesta, no me saciaría.
Lo que sí es muy cierto es que hacía meses que no sentía un abrazo. Una caricia. Un guiño, un gesto, una palabra. El muro se había cerrado de nuevo, y únicamente dejaba asomar una diminuta ráfaga de luz de todo lo que había en su interior. Un interior tan lleno, que hoy necesita rebosar. Un interior tan pleno, que necesita volver a empezar, para así, poder seguir esperando. Vuelven las meigas y las brujas de antaño, volver a brindar con extraños, y esconder, una vez más, el corazón que late, para que sea el frío, quien se encargue de llevar mi día a día.
Hoy me volqué afuera de mí mismo. Mucho tiempo después. El pasado, el presente y mi saludo al futuro. Paseé con el único objetivo de ver que ocurría... y ocurrió.
Una vez más... "no son los años de la vida... sino la vida de los años". Gracias por todo este tiempo. De corazón
domingo, 5 de enero de 2014
"...ya vienen los Reyes Magos... ya vienen los R. Magos..."
La Navidad acaba, se acerca la Epifanía. Vienen los Reyes Magos. En esta entrañable
festividad, todos enterramos nuestras pejigueras y rencorcillos para
que nuestra carta a los Magos se cumpla por completo.
Aquí en Bulgaria, la tradición de los tres Reyes no existe, pero no por eso, iba a perder la ilusión de una noche tan hermosa como ésta. La noche en la que nuestros zapatos amanecen llenos de gominolas y carbón dulce. Una noche en la que los niños dejan en sus casas un refrigerio a Sus Majestades. La misma, en la que todos los menores de la casa quieren ser acogidos por Morfeo lo antes posible, para que, con los primeros rayos de sol, comprobar que debajo de su árbol de navidad, algo les está esperando. En estas fechas, siempre que preguntas a un niño como se ha portado durante el año... la respuesta es... una sonrisa y un rotundo "bien".
Vivo tan lejos que Melchor, Gaspar y mi querido Baltasar, no me han asegurado que tengan tiempo de visitarme. Por muy mágicos que sean, aquí hace un frío que pela, y pobre negrito acostumbrado al sol de Africa. Así que, si no pueden hacerlo, sabré perdonarles. No obstante, Majestades, si que les quiero escribir mi carta, como cada año, porque vivas donde vivas, las tradiciones que tus padres te han enseñado desde pequeño, lejos de perderlas, debemos reforzarlas cada día.
Queridos Reyes Magos.
Mi vida sigue transcurriendo, al mismo ritmo que gira el mundo, y eso, ya me hace dar gracias y sentirme vivo cada día. Soñaba con una nueva oportunidad, y ahora la tengo. Y aunque no olvido... ¿qué más puedo desear?
Este año, casi no quiero pediros nada para mi mismo. Sólo salud y que todo continúe como hasta ahora. Pero que no demande nada físico, no significa que no me apresure a haceros llegar mis reflexiones y pensamientos para los demás. Doy gracias por toda la gente que tengo a mi alrededor en mi día a día y los muchos que faltan por llegar.
En este año, quizás no he sido la mejor persona del mundo. ¿Quién lo es?. Pero si doy fe y orgullo de que he sido yo mismo. Con mis fallos y mis virtudes, pero siempre bajo el respeto y la calidad personal que me han inculcado.
Os pido un hogar para todas aquellas personas que viven en la calle, ausentes de la realidad, y añorando la vida que fue. Os hago hincapié en los millones de parados que en España luchan cada día por sacar adelante a sus familias. Por los enfermos. Por los niños que sufren. Por las mujeres y hombres que padecen en sus carnes tanta injusticia. Pero este 5 de enero de 2014, de forma especial, quería que diéseis un abrazo enorme a mi amigo Anselmo. Es un chico especial, lleno de talento, de vida, y con una enorme calidad personal. Está pasando los peores momentos de su vida, y aunque no me cabe duda de que seguirá adelante, ahora, más que nunca, necesita de vuestra magia.
A veces, Queridos Magos, los seres humanos no somos capaces de comprender por qué se van las personas que más queremos, pero tal vez, eso a lo que no damos crédito, es la razón por la que estamos aquí. Un secreto.
La casa de mis abuelos se llenará de regalos mañana, pero también sentiremos la falta de quien nos dejó.
Para mi, personalmente, hoy era el día de más ilusión del año. Como todos sabéis me vestía de Baltasar y visitábamos las casas de muchos de nuestros amigos y conocidos. Era una noche especial, que hoy, desde aquí, lo va seguir siendo, porque no puedo permitir apagar una magia que hace la vida tan especial... y es que... al fin y al cabo... como dijo Abraham Lincoln... "Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años".
Mucha suerte a Sus Majestades. Buen viaje y Bienvenidos a España.
Aquí en Bulgaria, la tradición de los tres Reyes no existe, pero no por eso, iba a perder la ilusión de una noche tan hermosa como ésta. La noche en la que nuestros zapatos amanecen llenos de gominolas y carbón dulce. Una noche en la que los niños dejan en sus casas un refrigerio a Sus Majestades. La misma, en la que todos los menores de la casa quieren ser acogidos por Morfeo lo antes posible, para que, con los primeros rayos de sol, comprobar que debajo de su árbol de navidad, algo les está esperando. En estas fechas, siempre que preguntas a un niño como se ha portado durante el año... la respuesta es... una sonrisa y un rotundo "bien".
Vivo tan lejos que Melchor, Gaspar y mi querido Baltasar, no me han asegurado que tengan tiempo de visitarme. Por muy mágicos que sean, aquí hace un frío que pela, y pobre negrito acostumbrado al sol de Africa. Así que, si no pueden hacerlo, sabré perdonarles. No obstante, Majestades, si que les quiero escribir mi carta, como cada año, porque vivas donde vivas, las tradiciones que tus padres te han enseñado desde pequeño, lejos de perderlas, debemos reforzarlas cada día.
Queridos Reyes Magos.
Mi vida sigue transcurriendo, al mismo ritmo que gira el mundo, y eso, ya me hace dar gracias y sentirme vivo cada día. Soñaba con una nueva oportunidad, y ahora la tengo. Y aunque no olvido... ¿qué más puedo desear?
Este año, casi no quiero pediros nada para mi mismo. Sólo salud y que todo continúe como hasta ahora. Pero que no demande nada físico, no significa que no me apresure a haceros llegar mis reflexiones y pensamientos para los demás. Doy gracias por toda la gente que tengo a mi alrededor en mi día a día y los muchos que faltan por llegar.
En este año, quizás no he sido la mejor persona del mundo. ¿Quién lo es?. Pero si doy fe y orgullo de que he sido yo mismo. Con mis fallos y mis virtudes, pero siempre bajo el respeto y la calidad personal que me han inculcado.
Os pido un hogar para todas aquellas personas que viven en la calle, ausentes de la realidad, y añorando la vida que fue. Os hago hincapié en los millones de parados que en España luchan cada día por sacar adelante a sus familias. Por los enfermos. Por los niños que sufren. Por las mujeres y hombres que padecen en sus carnes tanta injusticia. Pero este 5 de enero de 2014, de forma especial, quería que diéseis un abrazo enorme a mi amigo Anselmo. Es un chico especial, lleno de talento, de vida, y con una enorme calidad personal. Está pasando los peores momentos de su vida, y aunque no me cabe duda de que seguirá adelante, ahora, más que nunca, necesita de vuestra magia.
A veces, Queridos Magos, los seres humanos no somos capaces de comprender por qué se van las personas que más queremos, pero tal vez, eso a lo que no damos crédito, es la razón por la que estamos aquí. Un secreto.
La casa de mis abuelos se llenará de regalos mañana, pero también sentiremos la falta de quien nos dejó.
Para mi, personalmente, hoy era el día de más ilusión del año. Como todos sabéis me vestía de Baltasar y visitábamos las casas de muchos de nuestros amigos y conocidos. Era una noche especial, que hoy, desde aquí, lo va seguir siendo, porque no puedo permitir apagar una magia que hace la vida tan especial... y es que... al fin y al cabo... como dijo Abraham Lincoln... "Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años".
Mucha suerte a Sus Majestades. Buen viaje y Bienvenidos a España.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


