Hola amigos de nuevo. Una semana de ausencia justificada no impide que vuelva renovado a mi rincón favorito de internet. Lo hago tras casi siete dias intensos, repletos de cambios y convertido en toda una
"legal person" en éste, como diría
Juan Cuesta, mi pais de acogida. Muy contratio a las palabras de la embajada búlgara en España
"únicamente necesita su DNI y tarjeta sanitaria para trabajar en Bulgaria", he necesitado algún que otro elemento más. Lo primero de todo e imprescindible es la traducción oficial de los datos del carnet de identidad al querido cirílico. Ésto se puede hacer en una asesoría. En Bulevard Vasil Levski, 64 encontré una donde la gestora habla español, y por sólo 12 levas y en menos de veinticuatro horas, tenía preparada mi documentación. Posteriormente, con ésto en mano, o más bien en la mochila porque caía un tormentazo de
"no te menees" me dirigí al NAP (National Revue Agency) perteneciente al Ministerio de Hacienda, donde literalmente me quito el sombrero con la atención recibida. Educación, amabilidad y sobretodo una considerable miaja de PROFESIONALIDAD. Así que un rato más tarde, obtuve mi documentación búlgara para poder ejercer cualquier actividad aquí, asi como estar registrado de forma legal en el censo de extranjería.

Comencé mi trabajo el lunes. Os aseguro que no es fácil plantarse en un lugar nuevo, con gente nueva, en un edificio inmenso donde cada planta pertenece a una empresa diferente y ni si quiera recuerdas con certeza donde está la tuya. Un lugar donde el idioma oficial es el inglés y eres cosciente de que tu fluidez aún no alcanza ni de lejos el nivel necesario... Ésto fue a priori, o digamos... al entrar, el primer contacto... lo demás he de decir que me estoy adaptando rápida y cómodamente. He encontrado compañeros/as amables, y serviciales, y aunque aún me sigue costando mucho esfuerzo hablarle correctamente a Mister Mollov en los descansos para comer, estoy seguro que es la única manera de cambiar esta negatividad intrínseca que tenemos casi todos hacia el inglés. ¡¡Que pena, de haber sabido ésto antes!!.
Mis días han experimentado una metamorfosis del carajo. A las 6:30 a.m. suena en mi despertador el
No Surrender de Bruce Springteen. Desayuno un zumo de naranja y unas tostadas regadas con aceite de oliva del pueblo y tomatito búlgaro, junto con un puñado de nueces y desfilo sobre las 7:15 camino del gimnasio. Es la única hora posible en mis nuevas jornadas. A las 9:20 tomo el metro hacia la parada de "Julió Curí" y empiezo mi labor hasta las 19h con una horita en medio para comer. Trato de estar siempre bien arreglado, peinado y oliendo bien. Decía mi amigo Antonio Torres, que ésto de ir cada día bien alicatado era un continuo homenaje que hacía diariamente a su madre. Así que, confiando en su sabiduría y lo mucho que me llamó la atención su frase, hace tiempo que hice mía propia esta idea.
En el tema político, la situación se mantiene. Seguimos protestando a ritmo de manifestaciones pacíficas que se hacen cada vez mas multitudinarias y se sigue confianza en la posibilidad del cambio con más intención que nunca. yer, con motivo del control parlamentario y las cuatro semanas desde el
inicio de las protestas contra el gabinete de Oresharski, los
descontentos prepararon una nueva iniciativa de organizar un
campamento de carpas y el día se declaró Día nacional de
control parlamentario cívico. Anoche, por
primera vez, hubo contiendas entre los manifestantes y la policía. Los
participantes en las protestas en Sofía varias veces entraron en
conflicto con los policías en distintos lugares de su marcha. Según
datos de la policía, sin embargo, la marcha había transcurrido sin
incidentes serios e infracciones del orden público. Los manifestantes
hicieron un intento de atravesar el cordón policial en importantes
cruces de la ciudad y hubo momentos tensos ante el edificio del
Parlamento donde ellos quitaron parte de las vallas siendo obligatoriamente detenidos por una doble
cadena de policías los detuvo. En mi sincera opinión aquí va a pasar como en el colapso producido hace dos días en los San Fermines... hasta que no algo no ocurra... se harán oídos sordos al pueblo búlgaro. Que pena que se necesite una catástrofe para tomar medidas.

El día en el que nació el genial pintor austriaco Gustav Klimt, allá por 1862, el dueño de ese profundo e inmortal beso impresionista, del que no podría calcular el número de copias que se han hecho, yo tengo una en casa, este humilde hispano-bulgaro os ha contado su semana y la realidad a pie de calle del pais donde vive, espero... que de la mejor forma posible.
Me encuentro genial. No os podéis imaginar... Aunque si añoro la playa, necesito pasear por la arena, respirar el aire y llenarme de sol. Andar sin reloj ni teléfono, sin hora... únicamente sabiendo que detrás de una ola, seguramente... vendrá otra... En Agosto estoy seguro que me acercaré hasta la costa búlgara. Si o Si. Gracias!!!
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