Tras el éxito rotundo, le pese a quien le pese, de mi anterior blog "La mish - mash de un expatriado", el cual queda archivado para consulta de todos. Hoy empiezo un nuevo proyecto personal, añadiendo "papas fritas" a mi vida diaria.
"Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo". Cicerón

viernes, 11 de octubre de 2013

"el amor comienza con una sonrisa" DEP

Hoy es de nuevo uno de esos días. Uno en los que para nada apetece escribir, pero tienes la certeza de que aún en la distancia, hacerlo reconfortará a quienes lo leen. Como bien decía Abraham L. "Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años". Este 11 de octubre apaga una de las sonrisas más sinceras y carismáticas que he visto nunca. Una sonrisa escondida en la calma y la quietud. En el orgullo de sus hijos y nietos. Apacigua unos valores y unas ganas de vivir y afrontar la vida de alguien a quien a pesar de no tener cerca habitualmente, llegué a apreciar mucho. Francisco, quien se adaptaba a los tiempos, esbozando un gesto amable ante el pircing de su nieto, era una persona tranquila en cuyo rostro siempre lucía la bondad y la gratitud. Pero lo que se apaga, no muere, y sus métiros y su entereza se mantendrán vigentes en aquellos más cercanos a él como una guía para el resto de sus vidas.

En mi mente  imaginaria, esa que trata siempre de justificarlo todo, percibo a Dios como alguien que también necesita de vida en su Reino, y a veces, aunque no somos capaces de aceptarlo, algunas personas pasan a formar parte de Él. Estoy seguro que cuando hacemos ese último viaje, alguien nos dejará mirar por una ranura qué pasa después, y estoy seguro de que Francisco podrá ver a una familia unida, que se quiere, que se echa de menos, y que hoy más que nunca, se apoyarán los unos a los otros. Y entonces... volverá a despedirse... sin hacer ruido... con una enorme sonrisa.

Siempre me gusta echar unas risas con mi chacha, la llamo cuando estoy por Baena, no sólo porque me hace unos canelones insuperables, sino porque le tengo un cariño enorme. Idem de mi prima Virginia y Germán. Así que... debemos de quedarnos con los momentos buenos, con las risas y las bodas, los cumpleaños y las comuniones, las discusiones y los desacuerdos que siempre acaban con un ramo de novia, porque si algo tenemos seguro en la vida es que habrá sol después de la lluvia y buenos momentos después del dolor. DEP. Un abrazo a todos.
 


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