Balanceamos 2013 de tal manera que casi sin darnos cuenta toca su punto final. Todos, sin quererlo, hacemos el resumen de lo bueno, de lo malo y de lo peor. Personalmente han sido 365 días de adaptación y de contrastes, pero de un crecimiento personal arrollador, que incluso ha llegado a sorprenderme a mi mismo. Cambios y más cambios que han ido construyendo lo que ahora es mi vida. No dejo atrás los recuerdos del pasado. Los mejores y los no tan buenos. Y entre ellos estás tú. Alguien a quien quiero dedicar estas líneas, porque sin duda, mereces mucho más de lo que en esos momentos yo pude ofrecerte.
Fueron días de escondite, de pesadilla, de esa nube negra que se posó en nuestra casa. Esa casa que habíamos formado con ilusión y que ambos ahora odiamos. Esa casa que empezó a tintarse de oscuro y donde la luz pareció habernos abandonado. Han pasado nueve meses, y aquí estoy. De nuevo ante la sinceridad de mi teclado. Vaciando mi mente e intentando darte las gracias una vez más. Unas gracias infinitas que valen mucho más que unas simples palabras.
Estos días de navidad echo de menos la zambomba de Jose María, "el marinerito", la Mersi y la Sharo pero siempre que os recuerdo esbozo una sonrisa que será imborrable de por vida. Haber hablado contigo estos días me ha hecho darme cuenta que nadie tuvo la culpa de lo que sucedió. Que ninguno de los dos fuimos culpables de no ver a tiempo la salida. Pero hoy, en este mismo momento, voy a intentar cerrar para siempre ese amargo capítulo de nuestras vidas. Y lo vamos a hacer con alegría, con ilusión, con entusiasmo y con cariño, porque sin duda, sólo dejando atrás el pasado, podemos ser felices en nuestro presente.
Me reitero en mi profundo perdón. Ese del que tantas veces te he hablado. El mismo que tantas veces cortaba mi lengua de amargura. Ese desgraciado aliento que a partir de este momento, tú y yo, vamos a dejar a un lado. Estoy profundamente feliz de verte feliz. Me enorgullece que sigas luchando por lo que te gusta. Que pelees cada día por ser más grande de lo que ya eres. Y estoy totalmente seguro que algún día harás de eso que admiras, un futuro para tí. ¿Cuanta gente puede decir eso? Sólamente aquellos, que tienen tu don. La constancia. GRACIASSSS!!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario